Olimpia (3–2 vs Sportivo Trinidense | 1 feb 2026)
En Sajonia, bajo el peso del Defensores del Chaco, el Franjeado abrió la historia como se abren algunas guerras: por azar y por destino. Un balón largo de Mateo Gamarra buscó a Iván Leguizamón y el filo del infortunio hizo el resto: autogol al amanecer del partido. Pero Pedro Zarza invocó la “ley del ex” y, antes del descanso, igualó el mapa del combate con una acción individual que dejó la noche abierta.
En la segunda mitad, Hugo Quintana tomó la antorcha y devolvió la ventaja con una definición fina; aun así, el “Triqui” resistió y volvió a empatar cuando Óscar Giménez ganó la línea de fondo y asistió para que Clementino González clavara el 2–2. Y cuando todo olía a reparto de puntos, apareció la jerarquía en forma de una jugada de tres toques: cambio de frente de Richard Ortiz, bajada de cabeza… y el martillazo final de Adrián Alcaraz para sellar el 3–2 en el filo del tiempo.