PARA UNO


Olimpia cumplía sus 22 años de vida cuando hacía realidad un sueño muy preciado: laadquisición del predio para la canchapropia. El terreno en cuestión, según recuerdan las anécdotas, era “un bananal” que fuecomprado en cuotas al señor Jara, a instancias de Antonio Montaner. La propiedad seencontraba ubicada entre las avenidas Colombia (actual Mariscal López) y España, zona degrandes quintas solariegas. Se llegaba hasta el lugar a través de un pequeño sendero que losmismos dirigentes y deportistas limpiaron. Posteriormente, el club adquirió la propiedad de loshermanos Gunther, que le dio salida sobre la avenida Colombia.Ya hacia 1950, Olimpia contaba con una sede acorde a las necesidades, sin embargo, completósu proyecto de expansión con la adquisición de la quinta Pecci. El predio contaba con “unaarboleda añeja ideal, que invita a socios y a quienes no lo sean, amparados por la tradicionalhospitalidad olimpeña, a ir a pasar allá un rato agradable, de expansión en un ambiente real deparque…”.

Muchos años pasaron ya desde aquel bananal donde los visionarios fundadores pusieron losprimeros cimientos de lo que hoy en día es el Olimpia. Con el correr del tiempo, Olimpia fuecreciendo en infraestructura. Uno de las grandes avances fue la habilitación del estadio ManuelFerreira. Con el tiempo también fue posible la habilitación de las canchas para la práctica deotras modalidades deportivas, la construcción del moderno polideportivo “Osvaldo DomínguezDibb” y de una piscina olímpica con medidas reglamentarias, además de otras piletas máspequeñas, entre otras tantas innovaciones. Actualmente, la sede cuenta con dos accesos: unosobre la avenida Mariscal López y otro sobre la calle Ayala Velázquez.En los últimos años, varias mejoras siguieron siendo introducidas en la sede central del Olimpiasobre la avenida Mariscal López. Se reformaron, por ejemplo, las salas de reuniones, la sala detrofeos y el salón blanco, fue construida una cancha de fútbol suizo, se realizó una fuerteinversión en el hermoseamiento de los jardines y del área de juegos infantiles. El campo de juegodel Manuel Ferreira fue dotado de un equipo de riego automático traído de los Estados Unidos.El local del Olimpia también es utilizado por los socios para la realización de eventos sociales detodo tipo. Además, se cuenta con un quincho con parrilla para los momentos de expansión de lafamilia olimpista. Detrás de la gradería Este fueron construidas nuevas oficinas para la Secretaríay sala de reuniones. Todas estas mejoras fueron posibles gracias al esfuerzo de la directiva y detoda la masa de socios y aficionados del Decano, quienes se encuentran aportandopermanentemente para el engrandecimiento de la institución.

Fuente: Olimpia 100 años de gloria